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Comprimir imagen

Reduce el peso sin que se note en la pantalla.

Arrastra tus imágenes aquí

JPG, PNG y WebP · sin límite de cantidad ni de tamaño

Cómo funciona

  1. 1Elige tus archivosArrástralos a la zona de carga o pulsa para buscarlos. Puedes soltar varios de una vez.
  2. 2Ajusta lo que necesitesLos controles muestran el resultado antes de aplicarlo, así que no hay que adivinar.
  3. 3DescargaEl resultado se genera en tu equipo y se descarga directamente. No queda nada en ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto peso puedo quitarle a una imagen?

Depende de lo comprimida que venga. Una foto de cámara o de móvil en JPG suele bajar entre un 60 % y un 85 % sin que se note a simple vista. Una captura de pantalla en PNG convertida a WebP baja parecido. Una imagen que ya pasó por WhatsApp o por otro compresor apenas dará nada: ese trabajo ya está hecho. Por eso la herramienta te enseña el peso resultante antes de descargar, en vez de prometerte un porcentaje.

¿El peso que veo antes de descargar es el definitivo?

Sí, y no es una estimación calculada con una fórmula. Cada vez que mueves el deslizador, la primera imagen se comprime de verdad en tu navegador y lo que ves es el peso exacto de ese archivo. Al pulsar el botón se descarga ese mismo resultado, no uno parecido.

¿Por qué mi PNG no adelgaza?

Porque el PNG es un formato sin pérdida: guarda la imagen píxel a píxel y no admite ajuste de calidad. El navegador ignora ese ajuste al escribir un PNG, así que un PNG que entra y sale PNG pesa aproximadamente lo mismo. Si quieres reducirlo de verdad, cambia el formato de salida a WebP —es el que más recorta— o a JPG. Prometerte compresión de PNG sin pérdida sería mentirte.

¿Por qué a veces el resultado pesa más que el original?

Pasa al recomprimir una imagen que ya venía muy comprimida, sobre todo con la calidad alta. Volver a codificarla añade datos nuevos sin poder recuperar los que se descartaron antes. Cuando ocurre te lo decimos con un +% bien visible en vez de esconderlo: entonces baja la calidad, prueba con WebP o quédate con tu archivo original.

¿Qué calidad debería elegir?

Para fotografías, entre 60 y 80 es el rango donde casi nadie ve diferencia y el peso cae mucho. Por debajo de 50 empiezan a aparecer manchas en los cielos y halos alrededor del texto. Por encima de 90 el archivo crece rápido sin ganancia visible. Mueve el deslizador y mira el peso: la comparación está a la vista, no hay que adivinar.

¿Conserva los datos EXIF de la foto?

No. Al recodificar la imagen se pierden los metadatos invisibles: modelo de cámara, fecha y, en particular, la ubicación GPS. Para publicar una foto en internet eso suele ser una ventaja de privacidad, y además resta unos kilobytes. Si necesitas conservarlos, esta no es la herramienta.

¿Sirve para el límite de 2 MB de un formulario o para enviar por correo?

Es justo el caso para el que está pensada. Sube la imagen, mueve el deslizador hasta que el peso quede por debajo del límite que te piden y descarga. Como la cifra que ves es la real, no hay que probar, subir el archivo, que lo rechacen y volver a empezar.

¿Mis imágenes salen de mi equipo en algún momento?

No salen. La compresión ocurre dentro de tu navegador y ni el archivo original ni el comprimido viajan a ningún servidor: puedes desconectar internet después de cargar la página y la herramienta sigue funcionando. Tampoco hay registro, ni marca de agua, ni un tope de imágenes por día que te empuje a pagar.